5 tradiciones canarias que merece la pena conocer

Las islas Canarias son famosas por su buen clima durante todo el año, sus espectaculares playas y sus paisajes idílicos. Pero el archipiélago también destaca por su cultura única. La tradiciones canarias más arraigadas reflejan el carácter de sus habitantes, de naturaleza alegre.

Esto también ha hecho que disfruten de muchas festividades a lo largo del año. Muchas son tradiciones de origen religioso; otras, agrícolas o un pasatiempo moderno, pero todas garantizan una experiencia entretenida y auténtica en la que abunda la música, el baile y la comida típica de las islas.

Si planeas visitar Canarias, no te pierdas las siguientes fiestas y tradiciones para conocer un poco más de la cultura e historia de las islas.

La Fiesta del Charco

Fiestas del Charco 2012 | La Aldea de San Nicolás - Gran Can… | Flickr

La Fiesta del Charco es una tradición canaria muy antigua que aún se sigue celebrando. Tiene lugar cada 11 de septiembre durante las fiestas patronales de San Nicolás de Tolentino, en La Aldea de San Nicolás.

Se trata de una actividad que es más bien un homenaje al modo de vida de los antepasados canarios. Durante este día, se revive una antigua técnica de pesca denominada embarbascada, que consistía en sedar a los peces de los charcos del litoral para poder capturarlos con las manos de manera más sencilla.

Hoy en día, el día 11 de septiembre, los participantes intentan pescar con las manos los peces que quedan atrapados en grandes charcos de agua. La fiesta concentra a muchas personas que se disfrazan con ropas antiguas.

La Fiesta de la Rama de Agaete

Esta es una de las fiestas más populares de Gran Canaria, y tiene lugar en el municipio de Agaete cada 4 de agosto. En este día, miles de personas se concentran en las calles con una rama en la mano para hacer el recorrido hasta llegar a la Virgen danzando al ritmo de la música.

La fiesta acoge un fin de semana lleno de eventos culturales, romerías y bailes, así como las ofrendas a la Virgen de las Nieves. Es uno de los fines de semana más esperados por los canarios.

La Suelta del Perro Maldito

XXIV Suelta del perro maldito 2010 | Gracias por visitar y c… | Flickr

La Suelta del Perro Maldito es una tradición popular que se celebra cada 28 de septiembre en Valsequillo. El municipio se sume en la más absoluta oscuridad para soltar al gran perro con cuernos que simboliza al demonio.

Según la tradición, en la noche de San Miguel, el diablo, con forma de perro, se liberaba de las cadenas del arcángel San Miguel. Hoy en día, se trata de una colorida celebración que tiene detrás meses de trabajo, con obras de teatro, disfraces, música, etc. Todo ello para hacer que la noche sea inolvidable.

San Judas en la hoguera

Es una tradición antigua que data del siglo XVIII. Durante las fiestas de Semana Santa, en la Pascua de Resurrección, se pasea una imagen de Judas por las calles. La multitud se concentra para insultar y humillar al traidor hasta que llega a la hoguera en la que se quema.

De la hoguera se toman las llamas para encender el cirio pascual de todas las iglesias durante el Sábado Santo.

El salto del pastor

El salto del pastor es una de las tradiciones canarias más arriesgadas. Se trata de una técnica que los pastores tenían a la hora de atravesar los barrancos de la isla. Y es que, antiguamente, los habitantes de las zonas rurales tenían que ingeniárselas para salvar los obstáculos que se encontraban en su camino con los únicos medios que tenían.

Estos pastores saltaban los barrancos con ayuda de unos bastones o lanzas de madera. De esta práctica surgió el salto del pastor, que se ha convertido en un juego deportivo autóctono. Con la ayuda de una vara de madera y punta metálica se salta para pasar de un lado a otro del barranco.

Esta celebración es una buena oportunidad para conocer las costumbres de los lugareños y maravillarte con los paisajes abruptos de la isla.

Si tienes la ocasión, no dudes en visitar Canarias durante la celebración de alguna de sus fiestas tradicionales. Es la mejor forma de sumergirte de lleno en el verdadero espíritu de sus gentes.