Los 6 monumentos arquitectónicos que merece la pena visitar en Palma

Palma es la capital de las Islas Baleares. Es una ciudad vibrante que recibe cada año miles de turistas atraídos por sus calas de aguas turquesa y arena fina. Pero la isla no es solo sol y playa. Palma cuenta con un rico patrimonio cultural heredado de los antiguos pueblos que han ido pasando por ella.

Aunque destaca La Seu, su imponente catedral gótica del siglo XIII, Palma alberga muchos otros monumentos de gran interés arquitectónico. Basta con perderse entre sus calles para poder apreciar las impresionantes e innovadoras piezas de arquitectura de todas las épocas.

Acompáñanos en este recorrido por los 6 monumentos de la capital mallorquina que no debes perderte cuando vengas a la isla.

Catedral de Palma de Mallorca

Si tenemos que elegir un icono para esta ciudad, sin duda, sería la Catedral-Basílica de Santa María. La impresionante construcción está situada frente al mar, y representa la innovación y el arte de las múltiples generaciones que influyeron para convertirla en la majestuosa catedral que es hoy.

Tiene 121 metros de largo, 55 de ancho y una nave de 44 metros de altura. No obstante, destaca por su rosetón, el más grande de Europa. Los primeros documentos que hacen referencia a la catedral datan de 1230, cuando la piedra del altar fue consagrada en el sitio de la antigua gran mezquita morisca.

La construcción del edificio como lo conocemos hoy en día comenzó durante el reinado del Jaime II. Durante los siglos XVII y XVIII se vio influenciada por el periodo barroco, algo que se puede apreciar en sus retablos, pinturas y esculturas. A principios del siglo XX, Gaudí también llevó a cabo algunos cambios interiores, como el baldaquino del altar mayor o el presbiterio de la sede episcopal.

Sa Llotja

El edificio de La Lonja es uno de los monumentos más destacados de la arquitectura gótica en Mallorca. Fue construido entre 1420 y 1452 por Guillem Sagrera, convirtiéndose en un importante lugar de encuentro y de intercambio mercantil.

Su techo de bóveda de crucería está dividido en doce partes, cada una con su propio pilar en espiral que se asemeja a las palmeras que se encuentran en su exterior. Sobre la puerta de la entrada principal se puede apreciar una escultura del Ángel Custodio, patrón de la mercadería.

Castillo de Bellver

Durante tu viaje a Palma, no olvides reservar un día para subir al Castillo de Bellver. Además de poder apreciar su incalculable valor cultural e histórico, desde la colina podrás disfrutar de unas impresionantes vistas de la capital, de la bahía e, incluso, de la catedral.

El Castillo de Bellver es una de las pocas fortificaciones con forma redonda de Europa. Fue construido como residencia real del Jaime II en el siglo XIV. Resistió con éxito dos intentos de asedio en la época medieval, y se convirtió en una prisión militar desde el siglo XVIII hasta el siglo XX.

En su interior se encuentra el Museo de Historia de la Ciudad y, como hemos comentado, su ubicación también lo convierte en uno de los miradores más impresionantes de Palma.

Palacio Real de La Almudaina

La Almudaina se sitúa justo al lado de la catedral y es una de las residencias de la familia real española. Es un antiguo palacio real del siglo XIII que fue convertido al estilo gótico bajo el mandato de Jaime II, aunque todavía conserva algunos elementos de la arquitectura islámica, como los arcos moriscos que se pueden ver desde el paseo marítimo.

En el interior se pueden apreciar los tapices, pinturas y muebles de diferentes épocas. No obstante, bajo el palacio se encuentran los jardines de S’Hort del Rei, un lugar perfecto para dar un agradable paseo o descansar.

Los baños árabes

Fueron construidos entre los siglos X y XII con elementos reciclados. Se puede observar que las columnas son diferentes entre sí, probablemente porque fueron rescatadas de las ruinas de edificios de períodos anteriores (romanos, musulmanes o bizantinos).

Estos baños están perfectamente integrados en los jardines del antiguo huerto de la casa solariega Can Fontirroig. Se conserva el caldario y el tepidarium, con una cúpula sostenida por doce columnas.

Pueblo Español

El Pueblo Español es un museo al aire libre situado en el barrio de Son Espanyolet. En él se reúnen reproducciones de edificios emblemáticos de Córdoba, Toledo y Madrid, junto con casas típicas de otras regiones españolas.

Se trata de un recorrido por la arquitectura española y su desarrollo después de las influencias musulmanas y cristianas.

Como has podido comprobar, Palma es mucho más que playas y paisajes idílicos. La ciudad ofrece todo lo necesario para que disfrutes de unas vacaciones de lo más completas.