7 rincones con encanto en Lisboa

Lisboa está llena de lugares increíbles, por lo que se ha convertido en una de las capitales europeas más visitadas. Con su ambiente bohemio y cosmopolita, la capital de Portugal sigue estando entre los primeros puestos en la lista de todo viajero exigente.

Está situada sobre unas colinas cerca de la desembocadura del río Tajo. Muchas personas la eligen por su clima cálido y soleado, pero la ciudad también cuenta con numerosos monumentos históricos, museos y rincones escondidos que podrás explorar si te adentras por las calles estrechas del casco antiguo.

Por ello, la ciudad no deja indiferente a ningún visitante y es una de las capitales más populares de Europa. A continuación, te mostramos 7 rincones con encanto que no te puedes perder si viajas a Lisboa.

Torre de Belém

La Torre de Belém puede considerarse un símbolo de la ciudad y el monumento más emblemático de Lisboa. Se encuentra en la desembocadura del río Tajo y fue construida entre 1515 y 1521 como una fortaleza.

Está declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco debido a su papel en la protección de la costa de Portugal durante la época de los descubrimientos. Además, muestra una verdadera fusión de estilos arquitectónicos: mudéjar, morisco, gótico o románico.

Barrio de Alfama

Alfama es el barrio más antiguo y uno de los más carismáticos de Lisboa. Un barrio de pescadores que se caracteriza por sus calles sinuosas y empedradas, así como por sus casas coloridas y desconchadas que van ascendiendo hasta llegar al famoso Castillo de San Jorge.

Entre sus callejones nació el fado, un género musical muy popular de Portugal. De hecho, no es raro escucharlo mientras se pasea por el barrio de Alfama. Una buena forma de adentrarte un poco más en este estilo es disfrutar de un espectáculo en vivo de fado en uno de los bares de la zona.

Catedral de Lisboa

Sé de Lisboa es la iglesia más antigua de la ciudad. Su construcción comenzó en el año 1147 sobre las ruinas de una mezquita morisca por orden del primer rey de Portugal, Afonso I, después de que la ciudad fuera reconquistada.

Se trata de un edificio sólido e imponente. El exterior recuerda más a una fortificación que a un edificio religioso, con muros macizos y grandiosas torres de reloj. Destacan también sus vidrieras, los arcos góticos y el interior abovedado. También quedan restos arqueológicos romanos y árabes en los claustros.

Barrio Alto

El Barrio Alto es el distrito más animado del centro de Lisboa. Está repleto de bares, cafeterías y restaurantes. Es por ello que representa el principal punto de la ciudad para disfrutar de su vida nocturna.

No obstante, según la hora a la que lo visites, se pueden encontrar ambientes muy diferentes. Por el día, es un barrio antiguo, de calles adoquinadas y miradores espectaculares. Pero si vuelves por la noche lo encontrarás completamente transformado.

Plaza del Comercio

A Lisboa no le faltan plazas impresionantes, pero quizás la más importante, la más grande de todas, es la Plaza del Comercio. Antes del terremoto de 1755, aquí se encontraba el Palacio Real.

Hoy en día sigue conservando su ambiente majestuoso con sus edificios amarillos, sus grandes columnatas del siglo XVIII, el Arco del Triunfo de la Rua Augusta y la estatua ecuestre de D. José I. Este es un lugar ideal para comenzar tu aventura en Lisboa.

Elevador de Santa Justa

Sobre los tejados del barrio de la Baixa Pombalina se alza, de forma algo inusual, el Elevador de Santa Justa, un ascensor neogótico que es el medio de transporte público más novedoso de la ciudad.

El arquitecto francés Raoul Mesnier du Ponsard diseñó el ascensor, que se inauguró en 1901 y conecta los barrios de la Baixa Pombalina y el Chiado.

Desde aquí, los pasajeros pueden salir y cruzar un puente hacia el Barrio Alto u optar por subir la escalera de caracol que lleva a la terraza superior. Las vistas desde arriba son espectaculares, pero es posible que tengas que esperar una larga cola para subir.

Castillo de San Jorge

En la cima de una colina sobre el centro histórico, encontrarás la fortaleza de Lisboa, el Castillo de San Jorge. Ocupa una gloriosa posición cerca de Alfama, con vistas panorámicas a la capital portuguesa, al río Tajo y al océano Atlántico. Por ello, es uno de los destinos turísticos más populares de Lisboa.

Pero Lisboa no acaba aquí. La capital portuguesa es famosa por sus rincones llenos de encanto. ¿A qué esperas para comprobarlo?