Conoce el Parque Natural del Islote de Lobos

La Isla de Lobos es uno de esos lugares que no crees que existan antes de conocerlo, y que nunca olvidas después de verlo. El calificativo de “paraíso natural” lo describe a la perfección, porque allí todo parece confabulado para estremecerte hasta los huesos.

Se trata de un peñasco volcánico, de escasas 470 hectáreas, que queda a tan solo 15 o 20 minutos del puerto de Corralejo, en Fuerteventura. Fue declarado Parque Natural en 1994 y Zona especial de protección para las aves en el año 2000. Esto da una idea de su portentosa riqueza natural.

Se llama Isla de Lobos porque antes de la llegada de los europeos era hogar de una importante colonia de focas monje, a las que también se les llamaba lobos marinos. La misma desapareció a comienzos del siglo XX, aunque actualmente se adelanta un proyecto para volver a poblar el islote con estos fantásticos animales, importados de Mauritania.

Ir a Isla de Lobos

Para cuando tengas ocasión de ir a la Isla de Lobos, decirte que la forma habitual de llegar al lugar es tomar una embarcación desde el puerto de Corralejo. Hay ferrys que salen desde allí todos los días, generalmente desde las 10 de la mañana. También hay taxiboats y una gran cantidad de embarcaciones que hacen excursiones hasta el lugar. Obviamente, quienes tienen embarcación propia pueden ir por su cuenta.

Las excursiones que se ofertan son muy variadas. Algunas van en naves que tienen fondos transparentes y te permiten ver la impresionante riqueza submarina del lugar. Otras te ofrecen una visita guiada, con alimentación incluida y otras amenidades.

Es importante, sí o sí, llevar una buena provisión de bronceador solar: las zonas con sombra de la isla son escasas. También conviene llevar gafas de sol, de snorkel, un par de litros de agua y algo para comer, pues en la isla hay un solo restaurante.

Las restricciones

Desde 2019 hay algunas restricciones para visitar la Isla de Lobos. Debes reservar con tres días de anticipación y no te van a permitir que estés en el lugar más de 4 horas. Hay dos horarios: el de mañana, de 10:00 a 14:00 horas; y el de tarde, de 14:00 a 18:00 horas.

Asimismo, cada reserva cubre como máximo a tres personas. Si sois más, es necesario gestionar una nueva. Parece un poco exagerado, pero no lo es. Esta medida busca proteger la invaluable riqueza natural del Islote de los Lobos.

Si contratas una excursión, lo más probable es que ellos mismos tramiten la reserva. Sin embargo, asegúrate de ello antes de seguir con tus planes.

Un paraíso natural

Todas las embarcaciones atracan en la cala de El Puertito. Nada más pisar tierra ya te sientes envuelto por esa atmósfera que tiene lo genuino. Solo encuentras una pequeña cabaña informativa y una estatua que recuerda a los lobos marinos que una vez poblaron el lugar. También hay algunas viviendas de pescadores, que parecen puestas ahí solo para maravillarte.

El islote tiene varias playas, pero solo puedes ingresar a dos de ellas: la cala de El Puertito y la playa de La Concha, que hoy por hoy se llama La Caleta. Ambas son sencillamente espectaculares. Tendrás que quitarte las gafas de sol para comprobar que el color del mar no es una ilusión óptica.

Si lo prefieres, y tomando en cuenta que solo tienes 4 horas, puedes hacer un recorrido por la isla a pie. Todo está perfectamente señalizado y solo hay una recomendación inapelable: debes ir siempre por el sendero marcado. Nada de desviarte. El camino es circular y te lleva a sitios como las Salinas del Marrajo, el volcán de La Caldera, el faro de Martiño y Las Lagunitas, entre otros.

Comer en el Islote de los Lobos

Debes saber que el Islote de los Lobos solo tiene cuatro habitantes. Todos ellos son descendientes de Antoñito el Farero, quien cuidó el lugar hasta 1968. Por lo mismo, solo hay un sitio para comer y en él únicamente te ofrecen paella o pescado del día con patatas. Ambas opciones son exquisitas.

El problema es que el sitio suele estar atestado, así que si quieres comer en el islote debes reservar tan pronto como desembarques. De lo contrario, lo mejor es llevar tu propia comida y degustarla en alguno de esos parajes maravillosos. La multa por tirar basura es altísima, así que debes tener cuidado con esto.