Museo Nacional de Bellas Artes en La Habana

La Habana, capital de Cuba, es un lugar al que cada año se acercan miles de turistas, pues tiene una gran belleza y muchos lugares destacados que descubrir. Uno de los que no te puedes perder es el Museo Nacional de Bellas Artes. Una visita imprescindible si estás en La Habana.

La historia del Museo Nacional de Bellas Artes

Antes de que te adentres en el interior del Museo Nacional de Bellas Artes de La Habana, seguro que quieres saber cuándo se construyó o qué tipo de arte puedes admirar en él. Si eres un amante del arte y de la cultura, te va a encantar lo que descubrirás de este museo.

Empecemos por el principio. El Museo Nacional de Bellas Artes de La Habana se construyó en 1873, justo después de que las murallas coloniales que rodeaban la capital fueran demolidas. Emilio Heredia Moral se encargó de obtener fondos para su construcción.

Debes saber que este museo tiene una gran envergadura. De hecho, está formado por dos edificios, por lo que se necesitaba un gran capital para poder pagar los gastos que generaba. Asimismo, muchas de las obras fueron donadas y poseen un interesante valor histórico.

Colecciones y exposiciones de gran valor

Además de las obras de carácter histórico, llegaron otras cuyo valor era meramente artístico, arqueológico o etnográfico. A partir del año 1912, el Museo Nacional de Bellas Artes recibió importantes aportaciones de la Academia de Pintura de San Alejandro. Esto enriqueció mucho al museo.

Las exposiciones comenzaron a hacerse después de esta interesante donación. El museo ya comenzaba a ser conocido y muchas personas se acercaban curiosas por saber qué nuevas obras podrían observar y disfrutar. Estas exposiciones no tenían nada que ver con las obras que hasta el momento se donaban, pero sí con la cultura de La Habana.

Objetos varios y curiosos de la cultura afrocubana, vasijas que se utilizaron en su momento para albergar agua o aceite, tambores sagrados para las ceremonias… La cultura afrocubana tuvo un lugar importante en este museo, aunque las cosas cambiaron después.

Los múltiples vaivenes del Museo Nacional de Bellas Artes

En 1917, el museo tuvo que ser trasladado a la Quinta de Toca, la Avenida Carlos III, porque el Ayuntamiento reclamó esa edificación. Los gastos que esto supuso provocaron que el museo no pudiese abrir hasta 1919. En 1923, el Estado cedió la Quinta de Toca a una orden religiosa y el museo reabrió nuevamente en 1924.

A mediados de 1996 la situación económica era bastante complicada y el Museo Nacional de Bellas Artes de La Habana también se vio afectado. Cerró y tras una remodelación pudo reinaugurarse en el año 2001.

El Museo Nacional de Bellas Artes de La Habana por dentro

La remodelación que se hizo del museo permitió que las salas con las que te vas a encontrar ahora sean mucho más amplias para albergar más obras y visitantes. También hay una excelente iluminación y hasta una sala de teatro. El arte que te encontrarás dentro de este museo es cubano y universal. Destacan, sobre todo, las obras de carácter religioso.

Como está separado en dos edificios, es como tener dos museos en uno. En ellos, todas las salas presentan obras en un orden concreto para que puedas viajar entre las más clásicas hasta las contemporáneas. Una experiencia única si eres un amante del arte y de toda su estructura. Las escaleras de mármol o lo cuidado que está todo harán de esta una visita increíble si viajas a La Habana.

¿Todavía no has visitado el Museo Nacional de Bellas Artes de La Habana? Te recomendamos que lo hagas, pues se trata de un museo diferente que te permitirá adentrarte y viajar por la verdadera historia de la época colonial, la cultura cubana, el carácter de sus gentes y sumergirte en las épocas más duras. Sin duda, una visita imprescindible.