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Mykonos, un destino ideal para viajar en otoño

• por Elena Sanz

Mykonos es una preciosa isla griega ubicada en el archipiélago de las Cícladas. Cosmopolita, con fantásticas playas y un animado ambiente nocturno, se ha consolidado como uno de los destinos más visitados por turistas internacionales. Además, el suave clima del que goza la isla permite disfrutar de ella en cualquier época del año.

Dado que su extensión no supera los 90 kilómetros cuadrados, los desplazamientos son sencillos y el encanto de sus paisajes te atrapará desde el primer instante. Tanto si buscas relax como diversión, has llegado al lugar indicado.

Descubre Chora, la capital de Mykonos

Si viajas a Mykonos, resulta imprescindible visitar su capital, localmente conocida como Chora. Un núcleo de población con una impresionante arquitectura típica que no te dejará indiferente.

Chora es un laberíntico entramado de callejuelas empedradas. Múltiples casitas con fachadas encaladas y puertas pintadas de vivos colores contrastan con el siempre presente mar Egeo. Una estampa de postal que desearás conservar en tu retina para siempre.

Paseando por sus calles encontrarás numerosas tiendas locales de artesanía, bares y restaurantes en los que hacer un alto en el camino. Además, hay ciertos puntos que no puedes dejar de visitar.

La Pequeña Venecia

Little Venice (o la Pequeña Venecia) es el nombre con el que se conoce al barrio situado junto al mar en la zona baja de Chora. Se trata de un pintoresco y original barrio con casas bajas pintadas en tonos rojos y azules cuyos balcones sobresalen sobre el agua. Fue un barrio de pescadores construido en el siglo XVIII y reconvertido en la actualidad en una de las principales zonas de ocio y turismo de la ciudad.

El puerto de Mykonos

En realidad, la isla cuenta con dos puertos, algo que puede dar lugar a confusión entre los turistas. Mientras el puerto nuevo está dedicado a la llegada y salida de ferris y embarcaciones turísticas, el puerto viejo está limitado para pescadores y yates particulares. Sin embargo, este último es el que posee un mayor atractivo. Se halla situado en el propio pueblo de Mykonos y está repleto de pequeñas embarcaciones.

Además, aquí se ubica la Iglesia de San Nicolás, una pequeña pero atractiva capilla encalada con una llamativa cúpula de color azul. Por tanto, presenta el estilo arquitectónico típico de las islas Cícladas y constituye una parada imprescindible.

El barrio de Kastro

El barrio de Kastro es el más tradicional y pintoresco del casco antiguo, y rebosa cultura e historia en cada rincón. Se sitúa en la parte alta de la ciudad, en torno a las ruinas del castillo veneciano de Mykonos. Impolutas casas medievales y encantadores callejones rodean el punto más relevante de este barrio: la Iglesia de Panagia Paraportiani.

Este templo es, en realidad, un conjunto de cuatro pequeñas iglesias blancas que se unen formando una asimétrica y original estructura. Su construcción se inició en 1745 y se demoró casi dos siglos. A día de hoy, es uno de los elementos más emblemáticos de la isla.

Otros atractivos de Mykonos

Además de la capital, hay otros puntos de interés que no puedes dejar de visitar. Estos son los principales:

  • Ano Mera es el segundo núcleo de población más importante de Mykonos, así como el único pueblo de interior. Además de la calma y la belleza de sus calles, destaca la presencia del Monasterio de Panagia Tourliani.
  • Los molinos de viento son una imagen emblemática de Mykonos y pueden encontrarse en distintas localizaciones. Eran utilizados para refinar el grano aprovechando los fuertes vientos de la isla, pero en la actualidad se encuentran fuera de funcionamiento, excepto el molino de viento Boni.
  • Desde animadas playas urbanas hasta románticas y naturales calas apartadas, la costa de Mykonos ofrece opciones para todos los gustos. Paradise, Kapari y Agios Stefanos son tres magníficas alternativas para disfrutar de las cristalinas aguas de la zona.

En definitiva, el otoño es un momento ideal para descubrir todo lo que Mykonos nos ofrece. Disfruta de sus playas, pasea por sus encantadoras calles y descubre sus secretos con una menor afluencia turística que en verano, pero con la magia propia de la isla.