Recorremos la costa de la lava en Lanzarote

• por Elena Sanz

Las Islas Canarias están repletas de paisajes de imponente belleza. Más allá del turismo de sol y playa, este es un destino ideal para quienes deseen dejarse fascinar por las caprichosas formas de la naturaleza. Y en relación a esto, la costa de la lava en Lanzarote es uno de los puntos de mayor interés.

En la región suroeste de la isla se encuentra un tramo de costa que no puedes dejar de visitar. Y es que en este territorio serás testigo de cómo los procesos geológicos naturales pueden dar lugar a impresionantes resultados. ¡Te mostramos todo lo que encontrarás en tu visita!

La costa de la lava: el reflejo de la historia

El paisaje que encontrarás en la costa de la lava es fruto de las erupciones volcánicas que tuvieron lugar en la zona entre 1730 y 1736. El 1 de septiembre de 1730, el volcán conocido como la Caldera de los Cuervos dio inicio a una serie de erupciones que se prolongarían durante los siguientes años causando estragos.

Varios pueblos quedaron enterrados, obligando a sus habitantes a huir, y un cuarto de la isla quedó cubierto por la lava que se extendía cubriendo las vegas cercanas de arena y cenizas volcánicas.

El resultado de este proceso fue una transformación total del paisaje. Los territorios que hoy pueden observarse en la costa de la lava son los terrenos ganados al mar, que constituyen un entorno singular y digno de ser visitado.

¿Qué ver en la costa de la lava en Lanzarote?

En una visita a la costa de la lava hay diferentes puntos de interés en los que detenerse. Te contamos más al respecto para que tu viaje sea lo más completo e interesante posible.

Las salinas de Janubio

Las salinas de Janubio son las más extensas del archipiélago canario y son un ejemplo de tradiciones y arraigo a la tierra, dando lugar a un oficio que se ha transmitido de generación en generación. Y es que la extracción de la sal fue esencial para la economía de Lanzarote en el pasado.

Estas salinas se encuentran en una laguna creada a raíz de las erupciones volcánicas. Así, se formó una barrera de lava que la separa del mar dando lugar a un ecosistema que cuenta con la presencia de diversas aves migratorias.

Las salinas se encuentran situadas en el municipio de Yaiza y todavía siguen activas. Además, este es uno de los mejores lugares de la isla en los que disfrutar y fotografiar la puesta de sol.

Los Hervideros

Hablamos ahora de un paisaje totalmente diferente pero de imponente belleza. Los Hervideros son unos acantilados costeros formados a raíz de las erupciones volcánicas. En ellos han surgido, a partir de la erosión, cuevas y bufaderos que aportan gran interés al paisaje.

Lo más recomendable es visitar estos acantilados en un día de mar embravecido. Contemplar cómo las olas rompen contra las cuevas horadadas en la roca es todo un espectáculo difícil de olvidar.

Y es que precisamente el nombre de Los Hervideros surge del efecto del agua corriendo por las cuevas y saliendo expulsada hacia la superficie, generando un ruido y un aspecto espumoso que hace parecer que está hirviendo.

El Golfo y el Charco Verde

No puedes finalizar tu visita a la costa de la lava sin detenerte en El Golfo, un pequeño pueblo pesquero situado a escasos kilómetros al norte de Los Hervideros. Se ubica en el extremo suroeste del Parque Nacional de Timanfaya y está repleto de encanto.

Pasear entre las casitas blancas de El Golfo es toda una delicia y probar la gastronomía típica en uno de sus restaurantes con vistas al mar, una de las mejores alternativas. Pero, sin duda, lo que la mayoría de visitantes buscan al llegar a este municipio es su lago verde.

Este lago verde es en realidad el cráter de un volcán que ha sido parcialmente invadido por el mar. Una playa de arena negra y una laguna de aguas de un intenso tono turquesa dan forma a un paisaje que parece extraterrestre.

El curioso color de las aguas se debe a la acumulación de azufre y a una alta concentración de un tipo de alga (ruppia maritima) que produce clorofila. Conocido como el Charco de los Clicos entre los locales, constituye una parada imprescindible.

En suma, la costa de la lava ofrece unos paisajes dignos de admirar y nos acerca a la historia, tradiciones y cultura de la isla. ¡Un espectáculo natural que te encantará conocer!