Ruta virtual por Fuerteventura, la isla del relax

La segunda isla más grande de Canarias deslumbra con sus playas de blancas arenas, su mar turquesa y su clima cálido. Compartimos contigo una ruta virtual por Fuerteventura para que puedas conocer sus lugares más importantes.

Ruta virtual por Fuerteventura: una isla de sorpresas

Declarada Reserva de la Biosfera, Fuerteventura es una isla que sorprende por sus grandes contrastes. De norte a sur y de este a oeste es posible encontrar paisajes tan disímiles que es difícil no quedarse con la boca abierta.

A continuación te invitamos a descubrir sus lugares más llamativos y deslumbrantes. ¿Estás listo para iniciar la ruta virtual por Fuerteventura? ¡Te encantará!

1. Puerto del Rosario, la capital de la isla

Empezamos la ruta virtual por la capital de Fuerteventura, que se encuentra a poco más de una hora del aeropuerto de la isla. Puerto del Rosario nos espera con una interesante oferta turística que incluye museos, playas, bares y discotecas.

En su casco histórico destaca la iglesia de Nuestra Señora del Rosario, y no hay nada como dar una vuelta por allí y perderse entre sus antiguas construcciones.

Por supuesto, la zona cuenta con playas de enorme belleza como la Playa Chica, de aguas tranquilas; la Playa Blanca, un poco más alejada y con olas; y la Playa de Lajas, la menos concurrida y de mar más calmo.

Al atardecer, el paseo marítimo ofrece algunas de las mejores vistas costeras, además de ser zona de bares y restaurantes, ideal para cenar o beber una copa.

2. Parque Natural de Corralejo y playas

Continuamos la ruta virtual por Fuerteventura hacia el norte, pasando por el Parque del Holandés, hasta toparnos con el Parque Natural de Corralejo que nos sorprenderá con sus contrastes.

En la zona sur del parque, veremos un paisaje volcánico donde predominan los ocres y rojos, mientras que en el norte nos espera el mayor campo de dunas de las Islas Canarias. El contraste de las mismas con el azul del mar es indescriptible.

Dentro del parque es posible disfrutar de las playas o ascender al volcán Montaña Roja. En cualquier caso, cuando tengas la oportunidad de ir personalmente no olvides la cámara de fotos o el móvil.

3. Isla de Lobos, el paraíso del snorkelling

Arribamos a la Isla de Lobos, a la que se llega en ferry tras 15 minutos de trayecto. Hay que solicitar previamente el permiso para poder ingresar a la isla.

Allí, sus transparentes aguas invitan a bañarse o hacer snorkelling (por supuesto, en las zonas habilitadas a este fin como la Playa de la Concha). También es posible calzarse las zapatillas y realizar senderismo, incluso ascendiendo al volcán de La Caldera.

3. El Cotillo, ideal para hacer surf

Sobre la costa noroeste de Fuerteventura, encontramos el Cotillo, un pueblo famoso entre los surferos por sus grandes olas. Si bien no todas cuentan con enorme oleaje, muchas de ellas, como la playa del Castillo o la playa del Águila, hacen las delicias de los amantes del surf.

4. Lejares, La Oliva, Tetir y Tindaya

Nos dirigimos al centro de la isla para descubrir un paisaje diferente al que nos brinda la costa. Lajares es un pequeño pueblo tradicional, con callejuelas repletas de encanto, ideal para comer antes de seguir el camino y donde poder comprar algunos increíbles trabajos de bordados.

En La Oliva, nos dejaremos embargar por su estilo señorial, fácil de observar en muchos de sus edificios como, por ejemplo, la Casa de los Coroneles.

Siguiendo el camino hacia el sur, descubrimos uno de los símbolos de la isla: la Montaña Tindaya, considerada mágica por los habitantes de la región. Cerca, en medio de un valle rodeado de colinas, se asienta el pueblo de Tetir con su Iglesia del siglo XVIII. ¿Lo más interesante del mismo? Cada tres meses celebra una feria de artesanía con actuaciones musicales.

5. Tefía

Tefía es famoso por ser el hogar del Ecomuseo La Alcogida, un poblado formado por siete viviendas que recrean la vida rural tradicional. Allí se pueden descubrir las actividades ganaderas, agrícolas y artesanales realizadas en la zona. Pedrería, cestrería, alfarería, carpintería y panadería están a la orden del día.

Visitar la Ermita de San Agustín es otro de los obligados cuando se está en Tefía. La misma data de inicios del siglo XVIII y es una buena manera de conocer las construcciones tradicionales de la isla.

6. Antigua

Su principal encanto radica en su casco antiguo, donde se asientan la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de Antigua, la Casa del Portón, el Centro Molino de la Antigua y el famoso Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe de Agua de Bueyes.

7. Parque rural de Betancuria

El Parque rural de Betancuria es un emplazamiento perfecto para practicar senderismo. Parar en los miradores es casi una obligación, al igual que tomar fotografías, hasta llegar al pueblo más famoso de Fuerteventura: Betancuria.

La ciudad más antigua de la isla tiene un gran interés histórico, al albergar el Museo Arqueológico de Betancuria y la Iglesia de Santa María, arrasada por los piratas y reconstruida tiempo después.

Yendo hacia la costa, las playas de Ajuy invitan a relajarse. Para los que tengan deseos de aventura pueden realizar una ruta de senderismo hasta las cuevas de Ajuy, declaradas Monumento Natural en 1987.

8. Montaña Cardón

En nuestro camino hacia el sur de la isla, se alza orgullosa la Montaña Cardón, un macizo de 690 metros de altura formado por superposición de materia volcánica.

9. Parque Natural de Jandía

Otra vez ingresamos a un parque natural, en este caso para contemplar La Pared, una muralla de construcción prehispánica de 6 kilómetros de extensión.

Por supuesto, hacemos una parada en la playa virgen de Cofete con sus 12 kilómetros de finas arenas rodeadas por un mar embravecido.

10. Playa de Sotavento en Costa Calma

De camino a Costa Calma, vemos Morro Jable y la playa del Matorral, hasta finalmente arribar a la Playa de Sotavento, una de las más famosas de la isla. Sus aguas tranquilas y poco profundas son famosas por albergar diferentes competiciones acuáticas de kitesurf y windsurf.

11. Gran Tarajal

Gran Tarajal es famoso por su playa de arenas negras de 1 kilómetro de largo que ostenta una bandera azul. Su paseo marítimo invita a relajarse, sobre todo disfrutando de algún plato de pescado fresco típico de la gastronomía canaria.

De regreso pasamos por el Castillo de Fuste, una torre que servía como defensa contra los piratas en el pasado.

¿Qué te ha parecido nuestra ruta virtual por Fuerteventura? Para realizarla personalmente y disfrutarla como se debe necesitarías al menos una semana.