Un paseo por Santa Clara

En el centro de Cuba y a tan solo tres horas de la capital encontramos Santa Clara. Una emblemática localidad que, si bien no es tan turística ni pintoresca como otras villas cubanas, es un enclave especialmente relevante respecto al pasado histórico del país.

Conocida como la Ciudad del Che, Santa Clara fue tomada por el escuadrón militar liderado por Ernesto Guevara a finales de 1958, convirtiéndose en una de las victorias más importantes de la Revolución Cubana. A día de hoy, la memoria de este personaje sigue muy viva en la localidad.

Por ello, te invitamos a acompañarnos en este recorrido en el que descubriremos los principales puntos de interés de la ciudad. ¡Comenzamos!

Imprescindibles de Santa Clara

Santa Clara es una localidad relativamente pequeña y llana, por lo que es sencillo conocerla a pie sin necesidad de tomar ningún transporte. Además, la mayoría de sus principales atracciones turísticas se encuentran cercanas entre sí.

Boulevard

El Boulevard de Santa Clara es la principal arteria comercial de la ciudad. La hoy denominada Calle Independencia es una céntrica y peatonal avenida que atraviesa la localidad, convirtiéndose en una de las más transitadas y conocidas.

En sus 350 metros de extensión podrás encontrar multitud de comercios, cafés y restaurantes. Además, disfrutarás de un ambiente animado durante todo el día.

Parque Leoncio Vidal

Este céntrico parque, ubicado en la antigua Plaza de Armas, fue escenario de numerosas protestas y manifestaciones. Aún hoy podemos encontrar balas en algunos de los edificios que lo rodean, atestiguando la importancia histórica de este lugar.

En la actualidad constituye un importante punto de reunión para locales y visitantes que se acercan a escuchar la música de la banda municipal y a disfrutar de la vida social al aire libre.

Aquí se encuentran algunos de los edificios más emblemáticos de Santa Clara, como la Biblioteca Pública José Martí, el Teatro de la Caridad o el Museo de las Artes Decorativas.

También alberga interesantes monumentos como una réplica de madera de la Torre Eiffel, la fuente con la figura del Niño de la Bota Infortunada o la preciosa glorieta donde se sitúa la banda para amenizar las veladas.

Estatua del Che Guevara en Santa Clara

No es posible visitar Santa Clara sin detenerse a conocer la estatua del Che Guevara. Se trata de una construcción de bronce a tamaño real del revolucionario cubano en la que se encuentra sosteniendo en brazos a un niño.

A pesar de que a simple vista puedan pasar desapercibidos, la estatua cuenta con numerosos detalles que reflejan y conmemoran la vida y personalidad del Che, como una motocicleta, una hamaca o un libro de Don Quijote de la Mancha.

Monumento a la Toma del Tren Blindado

Este interesante monumento y museo está dedicado a un episodio histórico decisivo. El momento en que el Che, ayudado por una excavadora, hizo descarrilar el tren que transportaba tropas y armamento para el gobierno. Gracias a ello logró debilitar al enemigo y armar a su ejército para obtener la victoria.

En la actualidad se conservan varios vagones originales del tren blindado convertido en museo. En él podrás observar armas, uniformes, mapas y fotografías de la contienda, además de la buldócer amarilla que sirvió para volcar el tren.

Mausoleo del Che Guevara

El Conjunto Escultórico Memorial Comandante Ernesto Che Guevara es uno de los principales atractivos turísticos y una visita obligada en Santa Clara. Se encuentra a las afueras de la ciudad, en la Plaza de la Revolución. Fue construido en 1988 para conmemorar el 30 aniversario de la Batalla de Santa Clara.

Nada más llegar llama la atención la gran estatua del Che, de casi siete metros, situada sobre un monolito. A su lado se encuentra un gran bloque de piedra en el que se muestran esculpidos momentos históricos de la Revolución Cubana, y en el que también se puede leer la carta de despedida que el Che escribió a Fidel Castro.

Al otro lado de la plaza se halla la entrada a un pequeño museo en el que podrás realizar un repaso de la vida de Guevara a través de fotografías, cartas, diarios y otros objetos personales.

Por último, encontramos el Mausoleo de Che Guevara, donde descansan sus restos, encontrados en 1997 en Bolivia. Además, en las paredes de piedra se observan tallados los rostros de los guerrilleros y la llama eterna encendida por Fidel Castro ilumina el nicho desde el fondo.